SOLA

Mucho que he viajado antes, y aún así esta vez todo se siente diferente. Cada uno de los segundos de este camino los relleno yo. Por un lado el cuerpo se mueve solo, sin mandato, que si leo o rayo, si me siento en la silla o en el piso, si rápido o despacio… mientras viendo, viendo, viendo, oyendo. Y por otro lado la versión maldita del cerebro saliéndose de control al no tener aliento ajeno. Y se enredan los enredos, cuánto miedo, solo por estar solos.